Merck amplía su cartera oncológica más allá de Keytruda con nuevos enfoques terapéuticos

Merck está diversificando su cartera oncológica más allá de Keytruda a medida que el superventas se acerca a una serie de vencimientos de patente. La compañía apuesta por terapias moduladoras del sistema inmunitario, conjugados anticuerpo-fármaco (ADCs) y tratamientos intrínsecos del tumor, apoyándose en adquisiciones y alianzas estratégicas.

Merck & Co. lleva mucho tiempo con una presencia en cáncer que ha girado en torno a su joya de la corona, el inhibidor de puntos de control Keytruda. Pero, con el superventas acercándose a una serie de vencimientos de patente, Merck está escribiendo el siguiente capítulo de su I+D oncológica.

"En nuestra era anterior, todo giraba en torno a Keytruda", dijo el vicepresidente sénior de la compañía y responsable de medicina traslacional y oncología de descubrimiento. "Y, en cierto modo, podría decirse que Merck escribió el libro sobre los PD-1".

Merck profundizó su presencia en el mercado de cánceres de la sangre en 2024, al gastar 700 millones de dólares para hacerse con un candidato biespecífico de Curon Biopharmaceutical. Ese mismo año, la compañía también invirtió en enganchadores de células T y adquirió Harpoon Therapeutics, una especialista en el área, en un acuerdo valorado en 680 millones de dólares.

La compañía ha adoptado un enfoque de "una sola cartera", mediante el cual considera que tanto los candidatos externos como los internos forman parte de la misma cartera. Al buscar nuevos candidatos, Merck ha puesto la mira en una estrategia de oncología de precisión para poblaciones de pacientes objetivo y en candidatos que pueda combinar con su cartera existente.

Keytruda forma parte de una amplia red de ensayos clínicos que combinan la terapia dirigida al sistema inmunitario con otras tecnologías. Tanto si el ensayo incluye candidatos propios de Merck como fármacos de otras compañías, este enfoque de combinación busca mejorar la eficacia y avanzar hacia líneas de tratamiento más tempranas.

La reciente victoria de Merck en cáncer de vejiga, con Keytruda combinado con el conjugado anticuerpo-fármaco Padcev de Pfizer y Astellas, demostró una reducción del 50% en el riesgo de muerte. "Lo que ocurrió con Keytruda y Padcev fue increíble en el tratamiento de estadios avanzados", afirmó el vicepresidente sénior. "Pero llevarlo a etapas más tempranas podría pasar de increíble a salvar a personas que habrían muerto".

Merck se ha centrado en tres enfoques terapéuticos que podrían ayudar a definir su próxima era en oncología.

Aunque Keytruda sigue siendo la inmunoterapia de referencia de Merck, la compañía está desarrollando otros candidatos que actúan sobre el sistema inmunitario, entre ellos un enganchador de células T denominado gocatamig. El candidato de Harpoon se está evaluando en ensayos de fase intermedia para cáncer de pulmón. Merck también cerró en 2024 un acuerdo para codesarrollar y comercializar gocatamig con Daiichi Sankyo, que lo estudiará en combinación con uno de sus propios ADCs en múltiples tipos de cáncer.

Los ADCs ocupan un lugar central en la cartera de terapias de Merck dirigidas a tejidos. Uno de los principales ADCs de la compañía, sacituzumab tirumotecan (sac-TMT), se encuentra en 16 ensayos de fase avanzada para múltiples cánceres. La compañía prevé que sac-TMT sea un motor clave de crecimiento para 2027, con potencial de superventas.

Merck obtuvo la licencia de sac-TMT de la empresa china Sichuan Kelun-Biotech Biopharmaceutical, y el tratamiento ha acumulado múltiples éxitos clínicos, incluidos resultados positivos de fase avanzada en cáncer de mama y de pulmón.

El intento de Merck de comprar Revolution Medicines por 30.000 millones de dólares, una compañía especializada en tratamientos oncológicos dirigidos a RAS, generó un gran revuelo este año. Aunque la operación no llegó a concretarse, Merck ya ha puesto un pie en el terreno de los tratamientos intrínsecos del tumor con una terapia dirigida a KRAS —una mutación dentro del grupo RAS que, según Merck, también es uno de los oncogenes que con mayor frecuencia mutan en cáncer.

A principios de este año, la compañía inició un ensayo de fase 3 de su inhibidor de KRAS G12C calderasib en cáncer de pulmón de células no pequeñas, después de que ensayos previos revelaran actividad antitumoral. Calderasib también se está evaluando en cáncer colorrectal y en combinación con otros fármacos, incluido Keytruda.

Llevar el candidato hasta la meta supondría otro hito para el campo de tratamientos dirigidos a RAS, que evoluciona rápidamente y que logró su primera aprobación en 2021 para un fármaco dirigido a KRAS, una mutación que en su día se consideró intratable con fármacos.

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References

  1. A Merck cancer drug to watch - STAT News · statnews.com
  2. Merck splits business to separate oncology from non-cancer drugs - Financial Times · ft.com
  3. No one-trick pony in oncology, Merck's cancer footprint is expanding | PharmaVoice · pharmavoice.com