Investigadores de UCL identifican la proteína LRG1 como desencadenante temprano de la retinopatía diabética
Científicos de UCL identificaron a la proteína LRG1 como desencadenante del daño más temprano en la retinopatía diabética, al provocar la constricción de los vasos sanguíneos retinianos. En modelos murinos, el bloqueo de LRG1 evitó el daño inicial y preservó la función ocular, y ya existe un fármaco en investigación preclínica con vistas a ensayos en humanos.
Investigadores dirigidos por científicos de UCL han descubierto una proteína que parece desencadenar la retinopatía diabética, una enfermedad ocular frecuente causada por el daño que el nivel alto de azúcar en sangre provoca en los vasos sanguíneos de la retina. Esta afección es una de las principales causas de pérdida de visión en adultos en edad laboral. El estudio, realizado en ratones y respaldado por Diabetes UK, Moorfields Eye Charity y Wellcome, podría cambiar la forma en que los médicos abordan la enfermedad.
Los hallazgos, publicados en Science Translational Medicine el 7 de marzo de 2026, señalan a una proteína llamada LRG1 como un factor clave que desencadena la etapa más temprana del daño retiniano tras el desarrollo de la diabetes. Los investigadores hallaron que LRG1 hace que las células que rodean los vasos sanguíneos más diminutos del ojo se contraigan en exceso y los “estrujen”. Esta constricción reduce el aporte de oxígeno a la retina e inicia una reacción en cadena que, con el tiempo, puede conducir a un deterioro visual de larga duración.
En experimentos con modelos murinos de diabetes, los científicos lograron bloquear la actividad de LRG1. Al hacerlo, no se produjo el daño retiniano temprano y se preservó la función ocular normal. La autora principal, la Dra. Giulia De Rossi (UCL Institute of Ophthalmology), afirmó que el hallazgo muestra que la enfermedad ocular diabética comienza antes de lo que se pensaba, y que LRG1 es un culpable clave de este daño temprano.
La retinopatía diabética afecta a personas con diabetes tipo 1 y tipo 2. En muchos casos, el tratamiento solo se inicia cuando aparecen síntomas como visión borrosa o distorsionada. Para entonces, es posible que ya se haya producido un daño importante e irreversible. Los tratamientos existentes se centran en otra proteína llamada VEGF. Sin embargo, estas terapias solo funcionan en aproximadamente la mitad de los pacientes y, por lo general, no revierten el daño que ya se ha desarrollado.
La nueva investigación sugiere que LRG1 empieza a impulsar el daño ocular mucho antes que VEGF. Por ello, los científicos creen que podría representar una nueva diana terapéutica prometedora. Un tratamiento diseñado para bloquear LRG1 podría intervenir más temprano y detener la progresión de la enfermedad.
Casi un tercio de los adultos con diabetes presenta algún signo de retinopatía, y se trata de una de las complicaciones más temidas de la enfermedad. La responsable de comunicación de investigación de Diabetes UK, que cofinanció el estudio, comentó que, al identificar la causa raíz del daño temprano y ofrecer una nueva vía de tratamiento, este trabajo encierra una enorme promesa para proteger la visión del número creciente de personas con diabetes en todo el mundo.
El equipo de investigación de UCL ya ha creado un fármaco diseñado para dirigirse a LRG1. El tratamiento se ha probado en estudios previos y actualmente está siendo objeto de investigación preclínica adicional. Los científicos señalan que podría pasar a ensayos clínicos en humanos en un futuro próximo. Los investigadores consideran que la terapia podría ayudar a evitar que la retinopatía diabética llegue a desarrollarse. También podría beneficiar a personas con enfermedad más avanzada, ya que LRG1 continúa contribuyendo al daño en etapas posteriores.
Los nuevos hallazgos se basan en varios años de investigación de científicos del UCL Institute of Ophthalmology que estudian cómo LRG1 contribuye a la enfermedad ocular. Los coautores, los profesores John Greenwood y Stephen Moss, estuvieron entre los primeros en identificar el papel de LRG1 en la enfermedad ocular. En 2019 fundaron Senya Therapeutics, una empresa derivada de UCL creada con el apoyo de UCL Business para desarrollar fármacos dirigidos a LRG1.
El coautor, el profesor John Greenwood (UCL Institute of Ophthalmology), experto mundial en la biología de LRG1, afirmó que el estudio aporta información crucial sobre la enfermedad y muestra que la orientación terapéutica contra LRG1 tiene un potencial clínico real. El descubrimiento de que LRG1 es un factor iniciador temprano que impulsa la retinopatía diabética es enormemente emocionante. El coautor, el profesor emérito Stephen Moss (UCL Institute of Ophthalmology), añadió que ya se ha desarrollado una terapia dirigida a LRG1 lista para ensayos clínicos, lo que podría proporcionar una nueva opción eficaz para los pacientes, especialmente para quienes se encuentran en las primeras etapas de la enfermedad y no responden a los tratamientos existentes.