Moderna y Merck avanzan en el ensayo de una vacuna contra el cáncer basada en mRNA en cáncer de pulmón en primera lÃnea
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Moderna y Merck están reclutando pacientes para un ensayo de Fase 2 que evalúa V940 (mRNA-4157), una vacuna contra el cáncer basada en mRNA, en combinación con Keytruda y quimioterapia como tratamiento de primera lÃnea del cáncer de pulmón no microcÃtico escamoso metastásico. El estudio INTerpath-013 analizará si añadir V940 al estándar terapéutico mejora los resultados, aunque los datos clave de eficacia aún tardarán varios años en conocerse.
Moderna anunció una actualización de su estudio clÃnico en curso que evalúa una vacuna contra el cáncer basada en mRNA en cáncer de pulmón avanzado. El estudio de Fase 2, denominado INTerpath-013, es un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que evalúa si añadir V940 de Moderna al tratamiento estándar del cáncer de pulmón mejora la supervivencia en enfermedad avanzada.
El ensayo se dirige a pacientes con cáncer de pulmón no microcÃtico escamoso metastásico que no han recibido tratamiento previo. V940, también conocido como mRNA-4157 o Intismeran Autogene, se administra mediante inyección para ayudar al sistema inmunitario a reconocer y atacar mejor el tumor de cada paciente. Se evalúa en combinación con el inhibidor de puntos de control de Merck Keytruda (pembrolizumab) y con los fármacos de quimioterapia estándar carboplatin más paclitaxel o nab-paclitaxel, utilizando un placebo equivalente en el brazo de control.
El estudio es intervencionista y aleatorizado, lo que significa que a los pacientes se les asigna al azar V940 o placebo, además del mismo esquema de base con Keytruda y quimioterapia. Emplea un diseño de grupos paralelos con triple enmascaramiento, de modo que ni los pacientes, ni los médicos, ni los evaluadores de resultados saben quién recibe V940, y el objetivo principal es determinar si este enfoque terapéutico mejora los resultados en comparación con la atención estándar por sà sola.
El ensayo figura como en fase de reclutamiento, y la puesta en marcha del estudio se presentó originalmente el 24 de octubre de 2025, lo que marca el inicio formal del programa desde el punto de vista regulatorio y de activación de centros. La actualización más reciente, del 18 de febrero de 2026, indica una gestión activa del protocolo, pero aún no se han publicado las fechas de finalización primaria y final, lo que subraya que las lecturas clave de eficacia y los datos principales siguen estando a varios años de distancia.
El estado de reclutamiento y la naturaleza temprana del ensayo implican que el impacto en los ingresos a corto plazo es limitado, y el sentimiento seguirá ligado a la ejecución más amplia del mRNA y a otras noticias de la cartera hasta que surjan datos. El entorno competitivo incluye otras combinaciones de inmunoterapia y vacunas contra el cáncer procedentes de grandes farmacéuticas y pares biotecnológicos.
Las vacunas terapéuticas están avanzando en oncologÃa, y las vacunas contra el cáncer basadas en mRNA permiten al organismo producir antÃgenos especÃficos del tumor que desencadenan respuestas inmunitarias. Su flexibilidad permite el desarrollo en múltiples tipos de cáncer, con numerosos ensayos clÃnicos que exploran la seguridad, la eficacia y aplicaciones terapéuticas más amplias. Las vacunas contra el cáncer se combinan cada vez más con inmunoterapias, como los inhibidores de puntos de control, para potenciar los resultados del tratamiento. Los estudios clÃnicos indican una mayor activación inmunitaria, una reducción del riesgo de recurrencia y respuestas terapéuticas más sólidas en comparación con los enfoques de tratamiento del cáncer de una sola modalidad.
A diferencia de las vacunas profilácticas clásicas, diseñadas para generar memoria inmunitaria duradera frente a patógenos externos, las vacunas terapéuticas buscan modular la respuesta inmunitaria existente de manera precisa y dirigida. El objetivo es corregir disfunciones o reforzar el control inmunitario cuando es insuficiente. Estos enfoques suelen adaptarse al perfil biológico de cada persona, reflejando avances en inmunologÃa y en plataformas tecnológicas, como vacunas de mRNA multi-epÃtopo, vacunas basadas en neoantÃgenos y formulaciones combinadas con inmunoterapia.
Actualmente, la investigación se centra en enseñar al sistema inmunitario a reconocer con precisión las células tumorales y atacarlas de forma selectiva y sostenida en el tiempo. Estas estrategias buscan reducir la carga tumoral, retrasar la progresión de la enfermedad, prevenir recaÃdas y mejorar la supervivencia, especialmente en personas con enfermedad residual mÃnima tras la cirugÃa. Entre estas estrategias se incluyen vacunas individualizadas de neoantÃgenos, constructos de mRNA multiepÃtopo, péptidos sintéticos y células dendrÃticas diseñadas para estimular respuestas de linfocitos T CD4-positivos y CD8-positivos.
El melanoma ha surgido como el principal modelo traslacional debido a su alta carga mutacional y a su sensibilidad al bloqueo de puntos de control inmunitarios, y se ha convertido en el modelo principal para traducir estos avances en beneficios clÃnicos. Un estudio de 2025 publicado en Cell que evaluó las plataformas NeoVax y NeoVaxMI demostró respuestas de células T amplias, policlonales y especÃficas de mutación contra mutaciones tumorales. Los resultados mostraron mejoras significativas al optimizar la selección de antÃgenos, la dosificación y la formulación.
Según una revisión de 2025 sobre vacunas de mRNA de nueva generación para el melanoma, el rendimiento de la vacuna depende principalmente de la selección de antÃgenos y de la optimización de múltiples caracterÃsticas del propio constructo de RNA, incluyendo el ajuste de codones, la estructura secundaria y modificaciones quÃmicas destinadas a aumentar la estabilidad y, a la vez, limitar la activación inmunitaria inespecÃfica. También son fundamentales los elementos estructurales, como las regiones no traducidas 5′ y 3′, la caperuza tipo Cap1 y la longitud de la cola poli(A), ya que influyen directamente en la vida media del mRNA y en los niveles de expresión proteica.
Estos avances moleculares han ido acompañados de progresos paralelos en el campo de la administración de fármacos. Las nanopartÃculas lipÃdicas siguen siendo la plataforma dominante, aunque las formulaciones se han perfeccionado para mejorar la focalización tisular y celular. Además, se están investigando enfoques de administración hÃbridos que combinan nanopartÃculas lipÃdicas con membranas de células tumorales o vesÃculas extracelulares, lo que permite que algunos antÃgenos se muestren en la superficie de la partÃcula, mientras que otros se codifican intracelularmente.