El masaje es seguro en el cáncer y la autoacupresión reduce la fatiga en el cáncer de ovario
Un ensayo aleatorizado muestra que la autoacupresión reduce la fatiga y mejora la calidad de vida en el cáncer de ovario; una revisión sistemática concluye que el masaje de intensidad ligera a moderada es seguro para pacientes oncológicos.
Dos nuevos estudios publicados en JAMA Network Open y PLoS One aportan evidencia sobre el uso de terapias complementarias en la atención del cáncer. Un ensayo clínico aleatorizado encontró que la autoacupresión disminuyó la fatiga relacionada con el cáncer (CRF, por sus siglas en inglés) y mejoró la calidad de vida en comparación con la atención habitual en mujeres con cáncer de ovario. Una revisión sistemática y metanálisis no encontró evidencia de un mayor riesgo de eventos adversos relacionados con el masaje de intensidad ligera a moderada en comparación con la atención habitual en personas que viven con cáncer o que reciben tratamiento para el cáncer.
El ensayo de fase 3 (NCT03763838) evaluó el uso de la autoacupresión, enseñada a través de una aplicación móvil, para disminuir la CRF y las alteraciones del sueño, y mejorar la calidad de vida. El ensayo incluyó a mujeres de 21 años o más con cáncer de ovario de cualquier estadio o histotipo que habían comenzado el tratamiento oncológico al menos 4 semanas antes de la inscripción en el estudio. Las investigadoras asignaron aleatoriamente a las mujeres a 6 semanas de autoacupresión real una vez al día, autoacupresión simulada (sham) o atención habitual. Las pacientes del grupo de autoacupresión real recibieron instrucciones para realizar acupresión en 5 puntos de acupuntura específicos durante 3 minutos cada uno, para un total de 27 minutos al día. Un total de 171 mujeres fueron asignadas aleatoriamente a la intervención (n=58), acupresión simulada (n=58) o atención habitual (n=55).
En la semana 6, las pacientes del grupo de autoacupresión real tuvieron una reducción significativa de la CRF en comparación con la atención habitual, con una diferencia media de −1,23 (IC del 95 %, −2,17 a −0,29; P=0,005). El beneficio se mantuvo a las 24 semanas (−1,38; IC del 95 %, −2,36 a −0,41). No se observaron diferencias significativas entre los tres grupos en cuanto a la calidad del sueño. Sin embargo, la autoacupresión real proporcionó una mejora clínicamente relevante y estadísticamente significativa en la calidad de vida en comparación con el grupo de atención habitual: el 57,5 % informó una mejoría en la calidad de vida en la semana 6, frente al 37,8 % en el grupo simulado y el 30,0 % en el grupo de atención habitual (P=0,02). A las 24 semanas, el 56,8 % del grupo de intervención informó una mejoría en la calidad de vida, en comparación con el 50,0 % del grupo simulado y el 33,3 % del grupo de atención habitual (P=0,04). La adherencia al protocolo de acupresión fue alta (adherencia media del 84 % en el grupo real, 78 % en el grupo simulado) y no se informaron eventos adversos relacionados con el estudio. Los investigadores concluyeron que la autoacupresión, enseñada mediante una aplicación, era una terapia económica, segura y eficaz para mejorar la CRF hasta niveles normales de fatiga en aproximadamente el 60 % de las mujeres con cáncer de ovario.
La revisión sistemática y metanálisis, publicada en PLoS One, evaluó los daños relacionados con el masaje en personas con cáncer y/o que reciben tratamiento para el cáncer. La revisión incluyó 63 estudios de intervención, de los cuales el 53 % (n=34) no informaron eventos adversos. Se realizaron búsquedas en diez bases de datos y registros de ensayos hasta el 22 de octubre de 2024. Veintinueve estudios (n=2699) informaron eventos adversos de forma explícita y/o como abandono del estudio. Los metanálisis indicaron que no hay evidencia de un mayor riesgo de eventos adversos relacionados con el masaje en comparación con la atención habitual/control de atención. Se incluyeron tres estudios de cohortes (n=1406), dos de los cuales (ambos con riesgo crítico de sesgo) encontraron asociaciones significativas entre el masaje sobre el sitio del tumor y resultados negativos de supervivencia en pacientes con osteosarcoma. En general, la calidad del informe de eventos adversos fue deficiente y la certeza de la evidencia se consideró muy baja. Los autores concluyeron que el masaje de intensidad ligera a moderada en personas que viven con cáncer y/o reciben tratamiento para el cáncer puede realizarse sin un mayor riesgo de daños, con las contraindicaciones aplicadas según la población general. Debido a la incertidumbre sobre si el masaje sobre el tumor en el osteosarcoma constituye un mayor riesgo de resultados negativos de supervivencia, se desaconseja el masaje directamente sobre el tumor, aunque falta evidencia definitiva.