El ejercicio ayuda a dejar de fumar y alivia el trastorno de pánico, según estudios
Dos estudios demuestran los beneficios del ejercicio para la salud mental: uno concluye que los programas de ejercicio ayudan a los fumadores a dejar el hábito y reducen el deseo de fumar hasta 30 minutos; otro halla que el ejercicio de alta intensidad supera a las técnicas de relajación para aliviar el trastorno de pánico.
El ejercicio puede aumentar las probabilidades de que un fumador deje el hábito con éxito, y el ejercicio breve e intenso podría ser superior a las técnicas de relajación para tratar el trastorno de pánico, según dos estudios independientes.
Los fumadores que participaban en programas de ejercicio tenían más probabilidades de dejar o reducir el consumo de cigarrillos, informaron investigadores en el Journal of Sport and Health Science. De hecho, una sola sesión de ejercicio reduce inmediatamente el deseo de nicotina hasta media hora después.
Para su revisión, los investigadores analizaron los resultados de 59 ensayos clínicos previos que examinaron los beneficios del ejercicio para dejar de fumar, con más de 9.000 participantes. Los resultados mostraron que las personas en un programa de ejercicio tenían un 21% más de probabilidades de no haber fumado durante un período de siete días, y un 15% más de probabilidades de dejar el hábito por completo. La evidencia también mostró que el ejercicio reducía el consumo de tabaco en aproximadamente dos cigarrillos al día y podía utilizarse para frenar un ataque de ansiedad por nicotina.
"Dejar de fumar no tiene por qué empezar y terminar solo con la fuerza de voluntad", declaró la autora principal, Carol Maher, profesora de investigación en salud poblacional y digital de la Universidad de Adelaida, en un comunicado de prensa. "Los antojos pueden ser difíciles de manejar, pero a menudo pasan. Nuestra revisión encontró que incluso una sola sesión de ejercicio puede reducir los antojos hasta 30 minutos, lo que puede ayudar a las personas a superar algunos de los momentos más difíciles de un intento por dejar de fumar".
Sin embargo, los investigadores advirtieron que el ejercicio no debe utilizarse en lugar de los programas para dejar de fumar o los medicamentos que ayudan a reducir el deseo de tabaco. Los investigadores planean ahora probar cómo se podría incorporar el ejercicio en programas reales para dejar de fumar, y ver si el ejercicio también podría ayudar a las personas que intentan dejar de vapear.
En un estudio independiente publicado el 8 de febrero en la revista Frontiers in Psychiatry, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo en Brasil descubrieron que las sesiones breves e intermitentes de ejercicio de alta intensidad eran significativamente más eficaces para reducir la gravedad y frecuencia de los ataques de pánico que las técnicas de relajación estándar.
Para las personas que viven con trastorno de pánico, la sensación de un corazón acelerado o dificultad para respirar puede sentirse como una emergencia potencialmente mortal. Estos ataques de pánico frecuentes e inesperados afectan aproximadamente al 2.7% de la población estadounidense. El tratamiento estándar actual es la terapia cognitivo-conductual (CBT, por sus siglas en inglés), que utiliza una técnica llamada exposición interoceptiva: desencadenar intencionalmente síntomas físicos en un entorno controlado para mostrar al cerebro que son inofensivos.
Este estudio sugiere que un programa de 12 semanas de ejercicio intenso es una forma más natural y eficaz de lograr el mismo objetivo. Para el ensayo, 102 adultos se dividieron en dos grupos. Un grupo practicó relajación muscular progresiva, mientras que el otro realizó sesiones de ejercicio que consistían en 15 minutos de caminata seguidos de varios sprints de alta intensidad de 30 segundos, períodos de recuperación y luego caminata. Ninguno tomaba medicamentos para el trastorno de pánico.
A los seis meses, el grupo de ejercicio mostró descensos mucho más pronunciados en los síntomas de pánico, ansiedad y depresión. Debido a que el grupo de ejercicio reportó disfrutar más las sesiones que el grupo de relajación, los investigadores creen que esos pacientes tienen más probabilidades de mantener el compromiso con el tratamiento basado en ejercicio a largo plazo.