Las terapias de células CAR-T se dirigen a la BCMA y a antígenos alternativos en el mieloma múltiple
Nuevos enfoques de células CAR-T que se dirigen simultáneamente a la BCMA y al CD19 muestran resultados tempranos alentadores, mientras los investigadores desarrollan estrategias de control para las terapias CAR-T, incluidos los conjugados fármaco-anticuerpo.
Los pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario disponen ahora de varias terapias dirigidas al antígeno de maduración de células B (BCMA), incluyendo células CAR-T, anticuerpos biespecíficos y conjugados fármaco-anticuerpo. Sin embargo, dado que el tratamiento repetido de la BCMA puede ser menos eficaz, variantes como el anticuerpo biespecífico talquetamab (Talvey), dirigido a GPRC5DxCD3, presentan una alternativa para pacientes ya expuestos a terapias anti-BCMA.
Los datos del ensayo MonumenTAL-1 mostraron una tasa de respuesta global de entre el 65 % y el 70 % para talquetamab en una población fuertemente pretratada (mediana de 5 líneas previas). La dosis de 0,8 mg/kg cada dos semanas logró una mediana de supervivencia libre de progresión de 11,2 meses. No obstante, la enfermedad extramedular sigue siendo un factor que reduce significativamente la duración de estas respuestas inmunológicas.
Por otro lado, se está explorando el AZD0120, una terapia CAR-T de doble objetivo que se dirige tanto a la BCMA como al CD19. La hipótesis es reducir el riesgo de recaídas por pérdida de antígenos en una enfermedad tan heterogénea como el mieloma. Además, este producto utiliza una tecnología de fabricación rápida que permite producir las células en menos de 3 días, frente a las varias semanas de los procesos tradicionales.
Finalmente, investigadores están desarrollando mecanismos de seguridad, como el uso del conjugado belantamab-mafodotin para eliminar selectivamente las células CAR-T que coexpresan BCMA en caso de toxicidad grave, sin afectar a las células T no modificadas.