La aspirina no ofrece un beneficio rápido en la población general, pero reduce el riesgo de cáncer en pacientes con EII

Según una nueva revisión Cochrane, el uso diario de aspirina no previene el cáncer colorrectal en la población general en un plazo de 5 a 15 años y conlleva riesgos inmediatos de hemorragia. En cambio, en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, el uso prolongado de aspirina a dosis bajas se asoció con un menor riesgo de cáncer colorrectal y de mortalidad por cualquier causa.

El uso diario de aspirina no ofrece una forma rápida ni fiable de prevenir el cáncer colorrectal en la población general y conlleva riesgos inmediatos de hemorragia grave, según una nueva revisión Cochrane. Sin embargo, una investigación independiente muestra que el uso prolongado de aspirina a dosis bajas se asocia con un menor riesgo de cáncer colorrectal y de mortalidad por cualquier causa en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal.

Investigadores del West China Hospital de la Sichuan University, en China, analizaron 10 ensayos clínicos aleatorizados que incluyeron a 124,837 participantes, para evaluar si la aspirina u otros AINE podían prevenir el cáncer colorrectal o pólipos precancerosos (adenomas) en personas con riesgo promedio. El equipo no encontró ensayos adecuados para AINE distintos de la aspirina, por lo que sus conclusiones se centran exclusivamente en la aspirina.

La revisión halló que la aspirina probablemente no reduce el riesgo de cáncer colorrectal durante los primeros 5 a 15 años de uso. En algunos estudios se observaron posibles efectos protectores tras más de 10–15 años de seguimiento, pero la certeza de esta evidencia es muy baja. Estos posibles beneficios a largo plazo provienen de fases de seguimiento observacional de los ensayos, en las que los participantes могли haber suspendido la aspirina, iniciado su uso por cuenta propia o comenzado otros tratamientos, lo que hace que los hallazgos sean vulnerables a sesgos.

Los resultados también muestran evidencia clara de que el uso diario de aspirina aumenta el riesgo de hemorragia extracraneal grave y probablemente incrementa el riesgo de ictus hemorrágico. Aunque las dosis más altas conllevan el mayor riesgo, la aspirina a dosis bajas («baby») también eleva el riesgo de sangrado. Los adultos mayores y las personas con antecedentes de úlceras o trastornos hemorrágicos pueden ser especialmente vulnerables.

«Aunque la idea de que la aspirina prevenga el cáncer colorrectal a largo plazo es intrigante, nuestro análisis muestra que este beneficio no está garantizado y conlleva riesgos inmediatos», explicó el autor principal. «Mi mayor preocupación es que la gente pueda asumir que tomar una aspirina hoy los protegerá del cáncer mañana. En realidad, cualquier posible efecto preventivo tarda más de una década en aparecer, si es que aparece, mientras que el riesgo de sangrado comienza de inmediato».

Evidencia previa ha mostrado posibles beneficios en personas con alto riesgo genético de cáncer colorrectal, como quienes tienen síndrome de Lynch. Sin embargo, esta revisión se centra estrictamente en personas con riesgo promedio, y la evidencia a largo plazo para ellas resultó muy incierta. Los autores instan a que los pacientes no comiencen a tomar aspirina para la prevención del cáncer sin una conversación cuidadosa con su profesional de la salud sobre su riesgo personal de sangrado.

En contraste, un estudio de cohorte nacional, poblacional, con emparejamiento por puntaje de propensión, que utilizó datos de la National Health Insurance Research Database de Taiwán y del registro de cáncer entre 2008 y 2022, encontró beneficios significativos en pacientes con EII. El estudio incluyó 2,743 usuarios de aspirina a largo plazo y 2,743 no usuarios de aspirina seleccionados entre adultos con EII de 20 años o más sin antecedentes de cáncer colorrectal. La edad media fue de aproximadamente 60 años en ambos grupos, y el 54% eran mujeres. En total, el 77% tenía colitis ulcerosa y el 23% enfermedad de Crohn. El uso prolongado de aspirina se definió como consumir al menos 28 dosis diarias definidas acumuladas por año.

En modelos de riesgos proporcionales de Cox dependientes del tiempo, el uso de aspirina se asoció con un menor riesgo de cáncer colorrectal (HR ajustada, 0.42; IC del 95%, 0.31-0.57) y de mortalidad por cualquier causa (HR ajustada, 0.66; IC del 95%, 0.58-0.74). La relación con el riesgo de cáncer colorrectal fue similar en un análisis de riesgos competitivos de Fine y Gray.

La incidencia de cáncer colorrectal fue de 69.28 por 10,000 persona-años en los no usuarios de aspirina y de 29.53 por 10,000 persona-años en los usuarios de aspirina, con una razón de tasas de incidencia de 0.43 (IC del 95%, 0.32-0.57). Un análisis de Kaplan-Meier mostró que el riesgo de cáncer colorrectal se volvió menor en los usuarios de aspirina de forma temprana durante el seguimiento, y la separación entre los grupos se mantuvo a lo largo de todo el seguimiento.

El riesgo de cáncer colorrectal es especialmente pronunciado en pacientes que han tenido EII durante al menos 8 a 10 años, y al restringir el análisis a quienes tenían una duración de la enfermedad de al menos 8 años se siguió observando una asociación entre el uso de aspirina y un menor riesgo de cáncer colorrectal (HR ajustada, 0.45; IC del 95%, 0.30-0.68).

Hubo una relación dosis-respuesta que indicó que una mayor exposición a la aspirina se asoció con reducciones más grandes del riesgo de cáncer colorrectal (P <.001 para la tendencia). Dosis diarias más altas no incrementaron el aparente efecto protector, siendo 80 mg la dosis diaria óptima. El menor riesgo de cáncer colorrectal en los usuarios de aspirina fue consistente en subgrupos definidos por edad, sexo, carga de comorbilidad y uso basal de medicación. Se observó un efecto protector en pacientes con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, aunque la relación no alcanzó significación estadística en este último subgrupo, probablemente por el menor número de casos y eventos.

La revisión Cochrane se publicó en la Cochrane Database of Systematic Reviews el 25 de febrero de 2026. El estudio sobre EII se publicó en línea en Inflammatory Bowel Diseases el 9 de enero de 2026.

Related Entities

Related Articles

References

  1. Aspirin not a quick fix for preventing bowel cancer - EurekAlert! · eurekalert.org
  2. Certain Occupations Linked to Higher IBD Risk - Medscape · medscape.com
  3. Low-Dose Aspirin Linked to Lower Colorectal Cancer Risk in IBD - Gastroenterology Advisor · gastroenterologyadvisor.com