Un estudio en animales muestra que tirzepatide reduce el consumo de alcohol y las recaídas
Tirzepatide, el principio activo de Mounjaro, redujo en más de la mitad la ingesta voluntaria de alcohol en modelos animales y evitó conductas de consumo similares a la recaída. El estudio también sugiere que el fármaco puede modular la señalización dopaminérgica en el lateral septum, aportando pistas sobre posibles dianas para el tratamiento del trastorno por consumo de alcohol.
Por primera vez, investigadores demuestran que tirzepatide —el principio activo del fármaco para la diabetes y la pérdida de peso Mounjaro— reduce la ingesta de alcohol, así como los comportamientos similares a la recaída, en ratas y ratones. Los hallazgos se consideran relevantes en la búsqueda de nuevos tratamientos para el trastorno por consumo de alcohol.
El consumo voluntario de alcohol disminuyó en más de la mitad en los animales tratados con tirzepatide. El fármaco también evitó la ingesta similar a la recaída. Tras un periodo sin alcohol, los animales no aumentaron su consumo; en su lugar, este disminuyó en comparación con los niveles previos.
Investigadores de la University of Gothenburg ya habían demostrado anteriormente que semaglutide, presente en los fármacos para la diabetes y la pérdida de peso Ozempic y Wegovy, reduce el consumo de alcohol en ratas. En el estudio actual, publicado en la revista eBioMedicine, el foco se desplaza a tirzepatide y Mounjaro.
"Observamos reducciones claras y robustas del consumo de alcohol a largo plazo, de la ingesta tipo atracón y de la ingesta similar a la recaída tanto en animales macho como hembra. Lo que hace que este estudio sea especialmente convincente es que también aporta nuevos conocimientos sobre cómo esta clase de fármacos puede influir en el sistema de recompensa del cerebro", afirma un doctorando en farmacología de la Sahlgrenska Academy, University of Gothenburg.
Tirzepatide, el primer medicamento que actúa como agonista dual en receptores de las hormonas de saciedad GIP y GLP-1, está aprobado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y se utiliza ampliamente en la práctica clínica. Dado que su perfil de seguridad ha sido estudiado de forma extensa, esto podría facilitar futuras investigaciones sobre su posible papel en el trastorno por consumo de alcohol.
En el estudio, los investigadores encontraron que tirzepatide atenuó los efectos del alcohol inducidos sobre la dopamina, un neurotransmisor clave en el sistema de recompensa del cerebro que contribuye a las propiedades reforzadoras del alcohol. El efecto parece estar mediado, al menos en parte, a través del lateral septum, una región cerebral vinculada a la motivación, la recompensa y la recaída tanto en animales como en humanos. Los hallazgos ofrecen una posible explicación neurobiológica de observaciones previas según las cuales medicamentos similares pueden reducir el consumo de alcohol y el craving.
En el lateral septum, los investigadores también identificaron cambios en proteínas relacionadas con las histonas que influyen en si los genes se activan o se desactivan. Las alteraciones en estas proteínas se han asociado previamente con el consumo de sustancias y la adicción. Sin embargo, el estudio no demuestra que estos cambios, por sí mismos, causen la reducción del consumo de alcohol. Más bien, los resultados sugieren que podrían formar parte de los mecanismos biológicos afectados por tirzepatide.
El estudio fue realizado por investigadores de la University of Gothenburg en colaboración con colegas de la Medical University of South Carolina. Combinó pruebas de ingesta y de comportamiento con mediciones de los niveles de neurotransmisores en el cerebro y análisis moleculares.
"Esto aún no es un nuevo tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol. Pero los hallazgos refuerzan la idea de que los fármacos dirigidos a estos sistemas neurales podrían ser relevantes para investigarse más a fondo como posibles opciones terapéuticas", afirma un profesor de farmacología de la Sahlgrenska Academy, University of Gothenburg.