Estudio encuentra una baja tasa de anomalÃas cromosómicas en el co-gemelo superviviente tras SSIUFD
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Un estudio retrospectivo de 88 embarazos gemelares con muerte fetal intrauterina espontánea de un solo feto halló una baja incidencia de anomalÃas cromosómicas en los co-gemelos supervivientes. En los casos evaluados únicamente por SSIUFD no se detectaron anomalÃas clÃnicamente significativas, mientras que los embarazos MCDA presentaron tasas de interrupción más altas que los DCDA.
La muerte fetal intrauterina espontánea de un solo feto en embarazos gemelares se asoció con una baja incidencia de anomalÃas cromosómicas en los co-gemelos supervivientes en un estudio retrospectivo de 88 embarazos que se sometieron a pruebas prenatales invasivas entre enero de 2015 y diciembre de 2024. Entre los 24 casos evaluados solo por SSIUFD, no se detectaron anomalÃas cromosómicas clÃnicamente significativas, y los embarazos MCDA mostraron tasas de interrupción significativamente más altas que los embarazos DCDA.
Este estudio retrospectivo revisó 88 embarazos gemelares complicados por SSIUFD espontánea que se sometieron a pruebas prenatales invasivas entre enero de 2015 y diciembre de 2024. No se incluyeron los casos de reducción fetal electiva ni aquellos con corionicidad desconocida. La cohorte incluyó 54 embarazos dicoriónicos diamnióticos (DCDA) y 34 monocoriónicos diamnióticos (MCDA).
Según la edad gestacional en el momento de la muerte de uno de los gemelos, los embarazos se clasificaron en el grupo de SSIUFD del primer trimestre, con 12 semanas de gestación o menos, y el grupo de SSIUFD del segundo trimestre, con más de 12 semanas de gestación. La evaluación genética se realizó mediante cariotipado y/o análisis de microarreglos de polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) en muestras de lÃquido amniótico en 85 casos y de sangre de cordón en 3 casos.
De los 88 casos, 24 (27,3%) se sometieron a diagnóstico prenatal invasivo únicamente por SSIUFD, mientras que los 64 restantes (72,7%) presentaban indicaciones clÃnicas adicionales. Entre los 24 casos evaluados solo por SSIUFD, no se detectaron anomalÃas cromosómicas clÃnicamente significativas (0/24, 0%). Se observó una baja incidencia de anomalÃas cromosómicas (1,1%; 1/88), con un caso de trisomÃa 21 en un embarazo MCDA, en el que ambos gemelos presentaban anomalÃas ecográficas concordantes. El análisis de microarreglos SNP no reveló variantes submicroscópicas patogénicas en 68 casos analizados.
Entre los 83 casos con información de seguimiento disponible, los embarazos MCDA mostraron tasas de interrupción significativamente más altas que los DCDA (19,4% frente a 1,9%; p < 0,05), principalmente debido a anomalÃas graves o a muerte fetal posterior tras la SSIUFD. En general, los partos a término ocurrieron en el 81,9% de los casos y el parto pretérmino (PTB) en el 9,6%, con tasas comparables de PTB (p > 0,05) entre los grupos DCDA (13,5%) y MCDA (6,5%), o entre el grupo del primer trimestre (6,0%) y el grupo de SSIUFD del segundo trimestre (15,2%).
Los hallazgos no aportaron evidencia de una mayor tasa de detección de anomalÃas cromosómicas en los co-gemelos supervivientes tras una SSIUFD, particularmente en los co-gemelos supervivientes sin otras indicaciones. Los co-gemelos supervivientes de embarazos MCDA se asociaron con un mayor riesgo de resultados adversos, incluida la interrupción del embarazo por malformaciones fetales y la muerte fetal posterior, lo que subraya la importancia de una vigilancia ecográfica estrecha en estos casos.