Las terapias psicodélicas muestran promesa para la depresión, ansiedad y adicción

Los ensayos clínicos muestran que sustancias psicodélicas como la psilocibina, LSD y MDMA combinadas con terapia pueden tratar efectivamente la depresión, ansiedad y adicción. Varias sustancias están en ensayos de Fase III, con la esketamina ya aprobada para la depresión resistente al tratamiento. La investigación sugiere que estos tratamientos pueden funcionar con menos dosis que los medicamentos tradicionales.

Las sustancias psicodélicas incluyendo psilocibina, LSD y MDMA están mostrando una promesa significativa en ensayos clínicos para tratar la depresión, ansiedad, adicción y otras condiciones de salud mental. La investigación indica que estas sustancias, cuando se combinan con terapia, pueden producir efectos terapéuticos duraderos con menos dosis que los medicamentos tradicionales, aunque su estatus legal sigue siendo una barrera en muchos países.

El potencial clínico de la psilocibina se centra en varios estudios pequeños pero sólidos que combinan terapia con dosis de la droga. A diferencia de los ISRS tradicionales que requieren dosis diarias para mantener los síntomas a raya, dos dosis de psilocibina con terapia han mostrado el potencial de mantener los síntomas de depresión alejados durante un mes, y en un estudio, pacientes con cáncer tuvieron menos ansiedad y depresión durante años después de una sola dosis. Los ensayos clínicos modernos parecen respaldar esto, con varios estudios sugiriendo que la intensidad de una "experiencia de tipo místico" durante una sesión psicodélica predice el grado de mejora en la depresión, ansiedad o adicción.

La investigación se centra en el tratamiento de la depresión, con ensayos clínicos ya en fase III. La psilocibina también se está estudiando para la ansiedad y depresión asociadas con el final de la vida o enfermedades graves, adicciones o anorexia. Hay varios ensayos de fase III para MDMA para el trastorno de estrés postraumático. MDMA también se está investigando para el tratamiento de la ansiedad, adicciones, trastornos alimentarios, o angustia emocional y ansiedad existencial en pacientes gravemente enfermos y terminales.

LSD se está estudiando actualmente principalmente para el tratamiento de la depresión y ansiedad. Para la ansiedad generalizada, ya hay ensayos de fase III. Algunos otros usos que se están explorando incluyen el tratamiento del dolor y dolores de cabeza o insomnio. DMT y 5-MeO-DMT se están explorando para la depresión y otras condiciones, como ansiedad, estrés postraumático, alcoholismo y trauma, aunque todavía hay menos evidencia científica sólida.

La ketamina está en ensayos de fase III para el tratamiento del alcoholismo y, en fases menos avanzadas, para la depresión. La esketamina ya ha sido aprobada para la depresión resistente al tratamiento por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y también se está estudiando para el abuso de alcohol. La ibogaína está principalmente en ensayos para el tratamiento de adicciones.

La principal razón para el renovado interés es que no ha habido innovación en psicofarmacología durante más de 50 años, que la efectividad de los tratamientos actuales es limitada, con efectos secundarios que son cada vez más evidentes; y hay un renovado interés en las propiedades médicas de los psicodélicos, que muestran un progreso notable con dosis bajas sin tratamientos crónicos.

Los investigadores miden rutinariamente si los participantes han tenido una "experiencia de tipo místico" utilizando un cuestionario estandarizado conocido como el cuestionario de experiencia mística, o MEQ. Se les pide a los participantes que califiquen declaraciones como "Tuve una experiencia de unidad con la realidad última" o "Tuve una experiencia que no puede describirse adecuadamente con palabras". Cuanto más alta la puntuación, más probable es que alguien sea clasificado como habiendo tenido una experiencia mística completa.

Sin embargo, el problema sigue siendo que la psilocibina es ilegal bajo la ley federal de EE.UU. — clasificada como una sustancia de la Lista I bajo la Ley de Sustancias Controladas, que prohíbe su uso, venta y posesión. En general, el estudio de estas sustancias está en la fase de ensayos clínicos, con muy pocas drogas autorizadas y solo en algunos países.

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References

  1. The mushrooming of psilocybin innovation | Science News · sciencenews.org
  2. Can a psychedelic-induced mystical experience really improve your mental health? - RNZ · rnz.co.nz
  3. Psychedelics and mental health: questions and answers about research · sciencemediacentre.es