La Operación Stork Speed se prepara para reformar las normas de fórmula infantil en EE. UU.

La Operation Stork Speed busca actualizar los estándares de la fórmula infantil en Estados Unidos. Un informe de la FDA previsto para esta primavera revisará los contaminantes, los ingredientes obligatorios y nuevos protocolos de seguridad.

Operation Stork Speed se puso en marcha el pasado marzo para llevar los estándares de la fórmula infantil en Estados Unidos a la era moderna. Durante sus primeros 6 meses de vida, muchos lactantes obtienen parte o la totalidad de sus calorías de la fórmula, pero las normas federales que regulan lo que contienen esos biberones no se han actualizado en décadas. Esta primavera, la U.S. Food and Drug Administration tiene previsto publicar un informe que revise los contaminantes presentes en la fórmula y los ingredientes obligatorios.

La mayoría de las directrices sobre fórmula infantil se remontan a 1985, con solo algunas modificaciones menores desde entonces. Se espera que los resultados de la revisión de la FDA se den a conocer en abril. Es probable que el informe incluya una revisión nutricional de ingredientes, como los ácidos grasos, así como nuevos protocolos de seguridad para minimizar los contaminantes y prevenir el tipo de brotes que han causado recientemente escasez de fórmula y retiradas de productos del mercado en Estados Unidos y en el extranjero.

A diferencia de la Unión Europea y Australia, Estados Unidos no ha fijado niveles máximos permitidos para ningún contaminante ambiental en la fórmula para bebés. Esto incluye, por ejemplo, plomo, estaño, cadmio, arsénico y otros. Informes recientes han mostrado que casi la mitad de las fórmulas en polvo del mercado estadounidense contienen niveles detectables de plomo o arsénico.

Aunque estos metales suelen encontrarse en cantidades traza de forma natural en el medio ambiente, la administración busca establecer límites mucho más estrictos. El secretario de Salud y Servicios Humanos ha dicho que la normativa se basa en una ciencia antigua que no tiene en cuenta las preocupaciones de salud modernas.

Algunos de los objetivos más controvertidos defendidos por el movimiento Make America Healthy Again —como eliminar los aceites de semillas— pueden haberse topado con el muro de la realidad científica e industrial. Fabricantes y pediatras señalan que estos aceites aportan ácido linoleico, una grasa esencial que también se encuentra en la leche materna. Sustituirlos sin una alternativa clara y segura podría alterar el delicado equilibrio de la nutrición infantil, advierten.

Una serie de retiradas de fórmula de alto perfil ha impulsado la presión a favor del cambio. Recientemente, importantes marcas de fórmula infantil han tenido problemas de contaminación bacteriana, lo que ha recordado a padres y responsables políticos que la cadena de suministro sigue siendo frágil.

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  1. Operation Stork Speed represents an opportunity to reform infant formula clinical trials | Nature Food · nature.com
  2. Healthy Lab Results May Mask Future Risks for Kids with Obesity · drugs.com
  3. 'Operation Stork Speed' Prepares to Overhaul Baby Formula Guidelines · drugs.com