Un estudio detecta que el 11% de los ingresos hospitalarios por fiebre en Liberia pasaron por alto la fiebre de Lassa

Un estudio de seis años en Liberia halló que el 11% de los pacientes ingresados por fiebre tenía fiebre de Lassa sin sospecha clínica. La mortalidad superó el 20% en algunos entornos y se asoció con cargas virales más altas y respuestas inmunitarias más débiles; los niños representaron el 43% de los casos confirmados.

Un nuevo estudio dirigido por investigadores del Institute for Global Health and Infectious Diseases de la University of North Carolina School of Medicine muestra una necesidad urgente de mejorar la detección y el tratamiento de la fiebre de Lassa. Los hallazgos se publicaron en The Lancet Infectious Diseases y se basan en 6 años de datos de Liberia, uno de los países más afectados por la enfermedad.

Entre los pacientes ingresados con fiebre, el 11% estaba infectado por el virus de Lassa pese a que no se sospechó clínicamente. El estudio PREPARE (Prevalence, Pathogenesis, and Persistence) se llevó a cabo entre julio de 2018 y agosto de 2024 en los hospitales Phebe y CB Dunbar, en el centro de Liberia. Los investigadores reclutaron a 435 pacientes de 5 años o más que ingresaron con fiebre o con sospecha de fiebre de Lassa.

La fiebre de Lassa, una enfermedad grave similar al Ébola designada por la World Health Organization como una de las principales amenazas pandémicas del mundo, causa miles de muertes cada año, principalmente en Nigeria, Liberia y Sierra Leona. Se propaga principalmente por roedores, pero el virus también puede transmitirse de persona a persona mediante el contacto directo con sangre, fluidos corporales o secreciones de individuos infectados. La fiebre de Lassa sigue siendo una importante amenaza para la salud pública en África Occidental, con altas tasas de infección y mortalidad —que a menudo superan el 20% en algunos entornos.

A todos los participantes del estudio se les realizó una prueba de RT-PCR de ARN LASV en plasma, y a quienes presentaron infección confirmada se les siguió de forma longitudinal durante la hospitalización y hasta 1 año después del alta para evaluar la dinámica viral, las respuestas inmunitarias y los desenlaces clínicos. La mortalidad se asoció de manera estrecha con cargas virales más altas y respuestas inmunitarias más débiles. Los pacientes que fallecieron presentaron cargas virales más elevadas y respuestas de anticuerpos más débiles.

Los niños se vieron afectados de forma desproporcionada: el 43% de los casos confirmados tenía entre 5 y 17 años. Los datos longitudinales, que muestran que la fiebre de Lassa grave se correlaciona con cargas virales más altas, daño orgánico y peores desenlaces, subrayan la importancia de la detección temprana y del tratamiento antiviral. Dado que las complicaciones suelen aparecer en la segunda semana de la enfermedad, la ventana para una intervención eficaz es estrecha.

Más allá de África Occidental, se han notificado en todo el mundo más de 32 casos importados, incluidos en EE. UU., de los cuales un tercio fue mortal, lo que pone de relieve su relevancia internacional. Muchas de estas muertes pueden prevenirse con un acceso temprano y ampliado a los diagnósticos, la atención de soporte y, potencialmente, el inicio de terapias eficaces. Además, con más de 30 casos notificados de fiebre de Lassa importados a países no endémicos —un tercio de los cuales fue mortal—, la importancia de la detección precoz y la atención se extiende más allá de África Occidental.

Actualmente, las pruebas para fiebre de Lassa incluso en países endémicos son limitadas y muchos casos no se diagnostican. El equipo de UNC-Liberia estableció pruebas de PCR en tiempo real para el virus de Lassa en el hospital Phebe, en la Liberia rural, en colaboración con el hospital y el National Public Health Institute of Liberia, como pieza central de las operaciones de investigación de UNC en el lugar.

El acceso limitado a las pruebas de PCR y la superposición de síntomas con otras enfermedades infecciosas comunes contribuyen al infradiagnóstico. La sospecha clínica suele ser baja porque los síntomas de la fiebre de Lassa se superponen con los de otras infecciones frecuentes. Los casos no detectados no solo empeoran los resultados de los pacientes, sino que también exponen al personal sanitario a la infección y aumentan el riesgo de transmisión de humano a humano en entornos clínicos.

Una revisión editorial del estudio, también publicada en The Lancet Infectious Diseases, subraya las implicaciones de los diagnósticos omitidos, al tiempo que reconoce la necesidad de ampliar las pruebas diagnósticas en el punto de atención, así como vacunas y terapias, para reducir la mortalidad, prevenir brotes y, en última instancia, avanzar hacia la eliminación de la fiebre de Lassa en Liberia y otras regiones endémicas. El estudio PREPARE fue financiado por el U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases y los National Institutes of Health.

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References

  1. Disrupted iron levels after SARS-CoV-2 infection may trigger long COVID - News-Medical · news-medical.net
  2. Study Warns of Underrecognized Lassa Fever Threat with Global Implications | Newswise · newswise.com
  3. Early Detection Gaps Leave Lassa Fever Patients at Risk, New Study Warns · contagionlive.com