La terapia inyectable de acción prolongada contra el VIH reduce el fracaso del régimen en pacientes con dificultades de adherencia
Los resultados del ensayo de fase 3 LATITUDE muestran que las inyecciones mensuales de cabotegravir–rilpivirina redujeron el riesgo de fracaso del régimen en personas con VIH con dificultades documentadas de adherencia. A las 48 semanas, el fracaso del régimen fue 18,4 puntos porcentuales menor que con la ART oral diaria.
Las inyecciones mensuales de cabotegravir–rilpivirina de acción prolongada fueron superiores a la terapia antirretroviral (ART) oral estándar para reducir el riesgo de fracaso del régimen entre las personas con VIH que tenían dificultades de adherencia, según los resultados de un ensayo de fase 3 publicados el 18 de febrero de 2026. La incidencia acumulada de fracaso del régimen hasta la semana 48 fue del 22,8% en el grupo de cabotegravir–rilpivirina y del 41,2% en el grupo de atención estándar (diferencia, −18,4 puntos porcentuales; intervalo de confianza [IC] del 98,4%, −32,4 a −4,3; P=0,002).
El ensayo LATITUDE (Long-Acting Therapy to Improve Treatment Success in Daily Life; número de ClinicalTrials.gov NCT03635788) se llevó a cabo como un ensayo abierto y aleatorizado que incluyó a personas con VIH con adherencia inadecuada a la ART (un nivel persistente de ARN del VIH-1 de >200 copias por mililitro o pérdida de seguimiento). En el paso 1 del ensayo, 453 participantes que cumplían los criterios de elegibilidad por falta de adherencia realizaron un periodo de inducción con un régimen oral de ART de atención estándar durante hasta 24 semanas, con incentivos económicos condicionales y apoyo a la adherencia. La mediana de edad fue de 40 años, el 63% eran personas negras y el 29% tenía sexo femenino asignado al nacer.
Los participantes que lograron supresión virológica (nivel de ARN del VIH-1 ≤200 copias por mililitro) en el paso 1 fueron elegibles para entrar en el paso 2 del ensayo. En el paso 2, 306 participantes que lograron supresión viral fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 a recibir cabotegravir + rilpivirina inyectables cada 4 semanas (n=152) o a continuar tomando ART oral diaria (n=154). El desenlace principal fue el fracaso del régimen, definido como fracaso virológico confirmado (dos mediciones consecutivas de ARN del VIH-1 de >200 copias por mililitro) o discontinuación del tratamiento durante el paso 2.
La aleatorización del paso 2 se detuvo de forma temprana sobre la base de la superioridad de cabotegravir–rilpivirina frente a la atención estándar en desenlaces secundarios, en un análisis preespecificado realizado tras una mediana de seguimiento de 48 semanas. Se notificó fracaso del régimen en 29 pacientes tratados con cabotegravir–rilpivirina (5 con fracaso virológico y 24 con discontinuación permanente del tratamiento como su primer evento) y en 55 pacientes con ART oral (32 con fracaso virológico y 23 con discontinuación permanente del tratamiento como su primer evento).
También se observó que el inyectable de acción prolongada fue superior a la ART oral diaria en los siguientes desenlaces secundarios clave: la probabilidad acumulada de fracaso virológico fue del 6,8% frente al 28,2% (diferencia, -21,4% [IC del 98,4%, -33,5, -9,3]); la probabilidad acumulada de fracaso relacionado con el tratamiento fue del 8,9% frente al 28,1% (diferencia, -19,2% [IC del 98,4%, -31,6, -6,9]); y la probabilidad acumulada de discontinuación permanente del tratamiento fue del 19,8% frente al 28,2% (diferencia, -8,4% [IC del 98,4%, -21,3, 4,5]).
La incidencia acumulada de un evento adverso fue del 43,5% en el grupo de cabotegravir–rilpivirina y del 42,4% en el grupo de atención estándar (diferencia, 1,1 puntos porcentuales; IC del 95%, −12,7 a 15,0). Se desarrollaron mutaciones asociadas a la resistencia en 2 participantes con fracaso virológico confirmado en cada grupo.
En 2021, la Food and Drug Administration aprobó la combinación inyectable de acción prolongada de cabotegravir más rilpivirina (cabotegravir–rilpivirina) para el tratamiento de la infección por VIH-1 con supresión virológica en personas que reciben ART oral, que se administra una vez al mes o una vez cada 2 meses. Sin embargo, los ensayos de fase 3 de cabotegravir–rilpivirina por lo general excluyeron a las personas con VIH que presentaban viremia y dificultades de adherencia a la ART oral. Hasta la fecha, faltan ensayos clínicos aleatorizados que evalúen esta estrategia terapéutica en esta población.
Cabenuva (cabotegravir extended-release injectable suspension; rilpivirine extended-release injectable suspension) está aprobado actualmente como un régimen completo para el tratamiento de la infección por VIH-1 en adultos y adolescentes de 12 años o más y con un peso de al menos 35kg, para sustituir la ART actual en quienes presentan supresión virológica (ARN del VIH-1 <50 copias/mL) con una ART estable, sin antecedentes de fracaso del tratamiento y sin resistencia conocida o sospechada a cabotegravir o rilpivirina.
El ensayo fue financiado por el National Institute of Allergy and Infectious Diseases.