Amplio estudio cerebral vincula estrechamente la CTE avanzada con la demencia
Un estudio del Boston University CTE Center que analizó 614 cerebros halló que la CTE avanzada por impactos repetidos en la cabeza se asocia de forma sólida con la demencia. La CTE en estadio IV incrementó 4.5 veces la probabilidad de demencia, mientras que la CTE en estadio III duplicó el riesgo.
Un importante estudio del Boston University CTE Center aporta evidencia de que la encefalopatía traumática crónica (CTE) avanzada es una causa distinta de demencia. Los investigadores examinaron cerebros de 614 donantes expuestos a impactos repetidos en la cabeza y hallaron que la CTE en estadio IV cuadruplicó la probabilidad de demencia, mientras que la CTE en estadio III duplicó la probabilidad de presentar síntomas de demencia.
El estudio, publicado el 26 de enero de 2026 en Alzheimer's & Dementia, incluyó 366 cerebros con CTE y 248 sin CTE. Ninguno de los donantes de cerebro tenía diagnósticos de enfermedades neurodegenerativas distintas de la CTE. Los investigadores encontraron que las personas con CTE más grave (estadios III y IV) presentaban peores síntomas cognitivos y funcionales. Quienes tenían CTE en estadio IV tenían 4.5 veces más probabilidades de haber recibido un diagnóstico de demencia que quienes no tenían CTE. En contraste, la CTE más leve (estadios I y II) no se vinculó con demencia ni con síntomas cognitivos o funcionales.
Los investigadores también tuvieron en cuenta la lesión vascular, el consumo de sustancias y la edad, y reunieron información sobre el estado de ánimo, el comportamiento y las capacidades de pensamiento de los donantes. El análisis reveló que la relación entre la CTE avanzada y la demencia es tan fuerte como el vínculo entre la demencia y la enfermedad de Alzheimer avanzada.
Las lesiones en la cabeza son frecuentes entre personas que practican deportes de contacto, sirven en el ejército o están expuestas a violencia física. Los impactos repetidos en la cabeza pueden conducir a CTE, un trastorno cerebral progresivo. La CTE es una enfermedad hallada en el tejido cerebral que incluye la acumulación de una proteína anómala llamada tau en un patrón que se ve distinto al de la enfermedad de Alzheimer. Los cambios en el cerebro podrían comenzar meses, años o incluso décadas después del último traumatismo craneal.
Actualmente, la CTE solo puede confirmarse de manera definitiva mediante el examen del cerebro después de la muerte. Es difícil diagnosticarla en vida y puede diagnosticarse erróneamente como otras enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia. Entre los donantes de cerebro a quienes se les diagnosticó demencia durante su vida, al 40% se les dijo que tenían enfermedad de Alzheimer. Pero las autopsias revelaron posteriormente que no tenían ningún signo de Alzheimer y, en su lugar, CTE.
Los síntomas del estado de ánimo y del comportamiento no se asociaron con ningún estadio de CTE, aunque estos son síntomas comunes en personas con impactos repetidos en la cabeza. Esto sugiere que estos síntomas podrían estar causados por otros tipos de daño cerebral relacionados con los impactos repetidos en la cabeza, más que por la propia CTE.
"Al examinar cientos de cerebros y descartar otras enfermedades neurodegenerativas comunes, el equipo pudo centrarse solo en la CTE y vincularla con los síntomas reportados durante la vida", explica el director interino del National Institute of Neurological Disorders and Stroke de los NIH, que financió la investigación.
"Establecer que los síntomas cognitivos y la demencia son consecuencias de la CTE nos acerca a poder detectar y diagnosticar con precisión la CTE en vida, lo cual es urgentemente necesario", dijo el coautor del estudio Michael Alosco, profesor asociado de neurología en Boston University.
El estudio también atenúa las afirmaciones de algunos grupos médicos vinculados al deporte de que la CTE carece de síntomas clínicos claros. Los datos mostraron que, si bien la CTE de bajo estadio puede no causar siempre un deterioro perceptible, los estadios avanzados están innegablemente vinculados con dificultades para realizar tareas cotidianas como gestionar las finanzas o conducir.