La anemia materna y la eritrocitosis se asocian con morbilidad y mortalidad neonatal graves
Un estudio con más de 1,1 millones de partos encontró una relación en forma de U entre los niveles de hemoglobina al inicio del embarazo y la morbilidad y mortalidad neonatal graves, donde tanto la anemia como la eritrocitosis aumentan el riesgo.
La anemia materna y la eritrocitosis relativa al inicio del embarazo se asocian con morbilidad y mortalidad neonatal graves (MMNG) en un entorno de ingresos altos, según un estudio de cohorte retrospectivo poblacional publicado en Annals of Internal Medicine.
El estudio examinó la concentración de hemoglobina al inicio del embarazo y su asociación con la MMNG en mujeres de 18 a 50 años con partos de un solo feto entre 2007 y 2023. Se incluyeron un total de 1.100.341 partos, con mediciones de hemoglobina realizadas entre las dos y las doce semanas de gestación.
Los investigadores identificaron una relación en forma de U entre la concentración de hemoglobina al inicio del embarazo y la MMNG. En comparación con un valor de hemoglobina de 125 g/L —que correspondía a una tasa de MMNG del 6,7 %—, el riesgo relativo ajustado de MMNG fue de 1,08 con una concentración de hemoglobina de 105 g/L y de 1,17 con 90 g/L. En el extremo superior, el riesgo relativo ajustado de MMNG fue de 1,05 con una concentración de hemoglobina de 135 g/L y de 1,20 con 150 g/L.
"En conclusión, estos hallazgos confirman la asociación entre la anemia materna durante el embarazo y los resultados perinatales desfavorables en un entorno de recursos elevados", escribieron los autores. Señalaron que futuros estudios prospectivos y ensayos clínicos deberían evaluar los resultados neonatales en función de distintos niveles de corrección de la hemoglobina y los umbrales óptimos para iniciar la terapia con hierro.