El fármaco aprobado por la FDA AMD3100 podría hacer posible la inmunoterapia para un cáncer de hígado poco frecuente
Investigadores informan que AMD3100, un fármaco ya aprobado por la FDA, puede revertir la exclusión de linfocitos T en el carcinoma fibrolamelar. El hallazgo podría permitir que la inmunoterapia actúe contra este cáncer de hígado raro y a menudo letal que afecta principalmente a niños y adultos jóvenes.
La inmunoterapia no ha funcionado bien contra un cáncer de hígado raro y mortal, pero un nuevo estudio concluye que un fármaco existente aprobado por la FDA podría permitir que la inmunoterapia combata el cáncer como se pretende, abriendo la puerta a un posible tratamiento.
El carcinoma fibrolamelar afecta principalmente a niños y adultos jóvenes y representa hasta el 2% de todos los cánceres de hígado. Actualmente no tiene cura y, con frecuencia, ya se ha diseminado (metastatizado) en el momento del diagnóstico, lo que deja a los pacientes con una esperanza de vida corta.
El estudio, publicado el 17 de febrero en la revista Gastroenterology, describe cómo los tumores fibrolamelares reprograman sus microambientes locales de manera que los linfocitos T inmunitarios del organismo quedan secuestrados lejos de las células cancerosas, donde no pueden combatir la enfermedad; un proceso denominado exclusión de linfocitos T (T-cell exclusion). También hallaron que AMD3100, un fármaco utilizado actualmente para tratar otro trastorno, puede impedir que los tumores secuestren a los linfocitos T, liberándolos para que ataquen el cáncer.
Normalmente, cuando los médicos administran inhibidores de puntos de control inmunitario (immune checkpoint inhibitors), estos activan los propios linfocitos T del organismo para que migren al centro del cáncer e intenten destruir las células tumorales. Los inhibidores de puntos de control inmunitario pueden ser muy eficaces contra los cánceres de hígado, pulmón, riñón y vejiga, así como el melanoma, pero muchos cánceres —páncreas, próstata, cerebro— pueden ser resistentes. El microambiente tumoral y el secuestro de linfocitos T ofrecen pistas sobre por qué algunos cánceres no responden a los inhibidores de puntos de control inmunitario.
En el estudio, los investigadores aprovecharon la transcriptómica de núcleo único (single-nucleus transcriptomics), una tecnología de vanguardia que les permitió separar el núcleo de cada célula individual a partir de una masa de tejido y determinar qué genes están activados en cada una.
El carcinoma fibrolamelar recibe su nombre por las gruesas bandas fibrosas que atraviesan los tumores. Estas bandas son creadas por una población de células llamadas células estrelladas (stellate cells), que son células normales del hígado que se ven modificadas por el cáncer. Cuando se alteran, estas células estrelladas liberan proteínas fibrosas que crean las bandas gruesas. La tecnología de célula única permitió a los investigadores determinar que estas células secretan una señal que se comunica con los linfocitos T cercanos, haciendo que migren alejándose del cáncer y hacia las bandas fibrosas, donde quedan secuestrados.
Los investigadores utilizaron cortes tumorales de pacientes para probar AMD3100 y observaron que movilizaba de forma eficaz a los linfocitos T hacia el centro del tumor. Además, combinar AMD3100 con la inhibición de puntos de control inmunitario facilitó aún más la activación de los linfocitos T, lo que condujo a un aumento significativo en la muerte de células tumorales.
Actualmente, los investigadores están buscando oncólogos/hepatólogos clínicos especializados en cáncer de hígado que puedan estar interesados en iniciar ensayos clínicos (clinical trials) para el nuevo tratamiento. Un aspecto convincente de este trabajo es que AMD3100 ya está aprobado por la FDA, lo que puede reducir los riesgos y, potencialmente, acelerar los plazos de los ensayos clínicos en carcinoma fibrolamelar.
El estudio fue financiado por la Fibrolamellar Cancer Foundation.