Identifican anticuerpos monoclonales humanos con potencial para prevenir y tratar el sarampión
Investigadores identificaron el primer grupo integral de anticuerpos monoclonales humanos dirigidos al virus del sarampión. El estudio halló anticuerpos contra las proteínas H y F, incluido el 4F09, que redujo el virus a niveles indetectables en un modelo animal.
Un equipo científico financiado por los National Institutes of Health ha aislado y mapeado en detalle el primer grupo integral de anticuerpos humanos dirigidos al virus del sarampión. Los hallazgos identifican anticuerpos específicos capaces de reducir el virus a niveles indetectables en un modelo animal y podrían sentar las bases para futuras terapias médicas contra la infección por sarampión.
Los casos de sarampión han aumentado recientemente en Estados Unidos y en todo el mundo. Se reportaron más de 470.000 casos de sarampión a nivel global en 2024, y al menos 72 brotes se han registrado en Estados Unidos desde enero de 2025. Si bien existe una prevención eficaz mediante la vacunación, no se ha aprobado regulatoriamente ninguna terapia segura y eficaz en Estados Unidos.
El equipo de investigación, liderado por científicos del La Jolla Institute for Immunology, aisló células B de memoria de un donante que había sido vacunado contra el sarampión en tres ocasiones. A partir de esas células, el equipo diseñó y purificó más de 100 anticuerpos monoclonales humanos individuales, cada uno dirigido a un sitio específico del virus del sarampión.
Mediante microscopía crioelectrónica, los científicos produjeron los primeros mapas estructurales con resolución atómica de anticuerpos humanos unidos a las proteínas del virus del sarampión, identificando nueve sitios distintos en las dos proteínas de superficie del virus, Hemaglutinina (H) y Fusión (F), a los que se dirigen los anticuerpos. Los anticuerpos se unen a las proteínas clave de superficie H y F del virus, impidiendo la entrada viral en las células huésped.
Los hallazgos desafían una suposición arraigada en el campo. Los científicos creían que la protección contra el sarampión estaba impulsada casi exclusivamente por anticuerpos dirigidos a la proteína H, y que los anticuerpos contra la proteína F desempeñaban un papel menor. Este estudio descubrió que los anticuerpos contra ambas proteínas pueden conferir una protección potente e independiente.
De manera más sorprendente, un anticuerpo dirigido a la proteína F, designado 4F09, fue el anticuerpo más protector en el estudio, reduciendo los niveles del virus del sarampión en los pulmones de ratas infectadas a niveles completamente indetectables. En el estudio, una infusión de los anticuerpos resultó en una carga viral 500 veces menor en un modelo de roedor de infección por sarampión.
Los anticuerpos protectores identificados también se dirigen a regiones del virus que se ven casi idénticas en todas las cepas de sarampión que circulan globalmente, lo que sugiere que el virus podría no ser capaz de mutar lo suficiente como para escapar de los anticuerpos y seguir sobreviviendo. El estudio concluyó que la caracterización de estos anticuerpos monoclonales completamente humanos proporciona vías para la intervención profiláctica o terapéutica contra la reemergencia del virus del sarampión.
Actualmente no existen terapias específicas contra el sarampión para ayudar a los pacientes. Los científicos ahora buscan socios para realizar la extensa investigación y las pruebas necesarias para convertir su descubrimiento en un medicamento que pueda servir tanto como profiláctico rápido posterior a la exposición como terapéutico para personas infectadas.