Un estudio concluye que las combinaciones con células CAR T podrían frenar la diseminación temprana del cáncer de mama triple negativo
Un estudio preclínico publicado en Cancer Letters halló que combinar tratamientos dirigidos con terapia con células CAR T podría ayudar a controlar la recurrencia del cáncer de mama triple negativo. En modelos de laboratorio y de ratón, la estrategia ralentizó el crecimiento tumoral y redujo la diseminación a pulmones e hígado.
Un nuevo estudio ha revelado un enfoque prometedor para frenar la propagación del cáncer de mama triple negativo, una de las formas más agresivas y difíciles de tratar de esta enfermedad. Publicado recientemente en Cancer Letters, el estudio halló que combinar tratamientos dirigidos con terapia con células CAR T puede ayudar a controlar la recurrencia del cáncer cuando las opciones de intervención son por lo demás limitadas. En modelos de laboratorio y de ratón, la combinación ralentizó el crecimiento tumoral y redujo las probabilidades de que el cáncer se propagara a los pulmones y al hígado.
Las células CAR T son células inmunitarias modificadas en el laboratorio para reconocer y atacar el cáncer. Aunque han funcionado bien en algunos cánceres hematológicos, el éxito en tumores sólidos como el cáncer de mama ha sido más difícil.
Uno de los hallazgos clave fue que las células CAR T funcionaron mejor cuando la carga tumoral residual en órganos distantes era mínima. Esto sugiere que usar la terapia con células CAR T poco después de la cirugía o de la radioterapia puede ser una estrategia prometedora para prevenir la recurrencia del cáncer.
Los investigadores encontraron que la radioterapia puede hacer que los tumores sean más vulnerables a las células CAR T. El estudio también mostró que la terapia con células CAR T fue más eficaz cuando se administró después de la extirpación quirúrgica del tumor primario, cuando solo permanecían pequeños grupos de células cancerosas difíciles de detectar.
Los investigadores también observaron que la radiación parecía potenciar la eficacia de la terapia con células CAR T cuando se dirigía a lesiones metastásicas que no respondían a la inmunoterapia. Aunque estos hallazgos proceden de modelos preclínicos, aportan una justificación para ensayos de combinación cuidadosamente diseñados en pacientes con cánceres agresivos en el futuro.
El estudio fue financiado por la subvención R03CA256764 del National Institute of Health.