Los nervios impulsan activamente el desarrollo temprano del cáncer de páncreas, según revelan estudios
Nuevas investigaciones indican que el sistema nervioso contribuye al desarrollo del cáncer de páncreas antes de que se formen tumores completos, mediante un bucle autosostenido entre fibras nerviosas simpáticas y fibroblastos promotores de tumor. En experimentos, bloquear la actividad nerviosa redujo el crecimiento tumoral en casi un 50%.
Los investigadores han hallado evidencia de que el sistema nervioso participa en el desarrollo del cáncer de páncreas mucho antes de lo que se esperaba, contribuyendo activamente a la enfermedad incluso antes de que aparezcan tumores completos. Los hallazgos, publicados en Cancer Discovery, una revista de la American Association for Cancer Research, apuntan a una nueva estrategia terapéutica para uno de los cánceres más difíciles de diagnosticar y tratar.
Mediante técnicas avanzadas de imagen 3D, el equipo del Cold Spring Harbor Laboratory observó que los fibroblastos promotores de tumor conocidos como myCAFs liberan señales químicas que atraen a fibras nerviosas cercanas. Una vez presentes, los myCAFs y las células nerviosas interactúan dentro de las lesiones pancreáticas, ayudando a crear condiciones que favorecen el crecimiento del cáncer.
Para visualizar estas interacciones, los investigadores utilizaron un método denominado inmunofluorescencia de montaje completo (whole-mount immunofluorescence), que les permitió obtener imágenes tridimensionales detalladas de las lesiones y de las células circundantes. En las imágenes 2D tradicionales, las fibras nerviosas aparecen como pequeños puntos dispersos. Las imágenes 3D revelaron una red densa e interconectada de nervios entretejida a lo largo de las lesiones y envolviendo a los myCAFs.
Los experimentos en ratones y en células humanas revelaron lo que los investigadores describen como un ciclo perjudicial entre los myCAFs y los nervios. Los myCAFs liberan señales que atraen a fibras nerviosas del sistema nervioso simpático, que controla la respuesta de lucha o huida del organismo. Esas fibras nerviosas liberan norepinefrina, un neurotransmisor que se une a los fibroblastos y provoca un pico en los niveles de calcio dentro de las células. Este aumento de calcio activa aún más a los myCAFs, favoreciendo el crecimiento precanceroso. Al mismo tiempo, atrae aún más fibras nerviosas, reforzando un bucle autosostenido que promueve el desarrollo tumoral.
Los investigadores también evaluaron qué ocurriría si se interrumpiera esta actividad nerviosa. En un experimento, el uso de una neurotoxina para inhabilitar el sistema nervioso simpático mostró una menor activación de los fibroblastos y una reducción de casi el 50% del crecimiento tumoral.
Dado que esta interacción entre myCAFs y nervios se produce tan temprano, atacarla podría ofrecer una nueva estrategia terapéutica. Los hallazgos sugieren que medicamentos existentes, incluido doxazosin, podrían ser útiles cuando se combinan con tratamientos establecidos como la quimioterapia o la inmunoterapia.
Los investigadores ya entienden que los nervios pueden ayudar a que el cáncer se disemine mediante un fenómeno llamado invasión perineural (perineural invasion), lo que significa que las células cancerosas migran dentro del nervio y lo utilizan como vía para metastatizar. La nueva investigación muestra que la participación del sistema nervioso comienza mucho antes en el proceso de la enfermedad.
El siguiente paso será estudiar esto con mayor detalle e intentar encontrar una forma de bloquear la comunicación cruzada entre los fibroblastos y los nervios. Con el apoyo de grupos como la Lustgarten Foundation y Pancreatic Cancer Action Network, los investigadores esperan que algún día se puedan mejorar los resultados de los pacientes.