La prueba de ADN en orina puede ayudar a predecir la respuesta al BCG en el cáncer de vejiga no músculo invasivo
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Un estudio publicado en Cell sugiere que una prueba de ADN en orina puede ayudar a identificar qué personas con cáncer de vejiga no músculo invasivo podrÃan beneficiarse de la inmunoterapia con BCG. La prueba detectó enfermedad residual mÃnima tras la cirugÃa y el tratamiento con BCG, y distinguió el riesgo de recurrencia según los hallazgos de ADN tumoral.
Un estudio publicado en Cell sugiere que una prueba simple de orina puede ayudar a identificar qué personas con cáncer de vejiga probablemente se beneficiarán de la inmunoterapia con BCG y cuáles no. La nueva prueba basada en orina puede detectar enfermedad residual mÃnima de cáncer de vejiga tras la cirugÃa y el tratamiento con BCG mediante el análisis de ADN tumoral en la orina. Los hallazgos podrÃan marcar un paso hacia un tratamiento más personalizado.
Aproximadamente entre 70 y 75% de los cánceres de vejiga recién diagnosticados son cáncer de vejiga no músculo invasivo (NMIBC). El tratamiento estándar para el NMIBC suele implicar la extirpación quirúrgica de los tumores mediante un procedimiento llamado resección transuretral del tumor vesical (TURBT). En los casos de NMIBC de mayor riesgo, una persona puede recibir inmunoterapia con Bacillus Calmette-Guérin (BCG).
Aunque es eficaz, la terapia con BCG puede ser mal tolerada y resulta difÃcil predecir cómo responderán las personas. Actualmente no existe una forma fiable de predecir quién realmente necesita terapia adicional después de la cirugÃa, o quién seguirá presentando recurrencia a pesar de recibirla. Esta incertidumbre puede exponer a los pacientes a efectos secundarios, contribuir a la escasez de tratamiento y retrasar intervenciones más eficaces para aquellos cuyo cáncer persiste.
La prueba puede distinguir entre quienes probablemente se curen solo con cirugÃa, quienes podrÃan beneficiarse de la inmunoterapia con BCG y quienes no responden y tienen un alto riesgo de recurrencia. Los participantes con ADN tumoral detectable tras completar el BCG tenÃan una probabilidad muy alta de experimentar recurrencia del cáncer, mientras que aquellos en quienes el ADN tumoral desapareció tuvieron resultados excelentes. Estas pruebas pueden ofrecer una forma no invasiva de monitorizar la enfermedad a nivel molecular y podrÃan detectar signos de cáncer residual tras el tratamiento del NMIBC.
La investigación explora el potencial de las biopsias lÃquidas basadas en orina, que detectan fragmentos de ADN tumoral liberados en los fluidos corporales. En el cáncer de vejiga, la orina es especialmente útil porque entra en contacto directo con las células tumorales del revestimiento vesical. El método se diseñó para centrarse en mutaciones que son exclusivas de las células tumorales y no se encuentran en células no cancerosas afectadas por el efecto de campo.
Los investigadores identificaron una complicación importante: el tejido vesical sano puede acumular alteraciones genéticas similares a las del cáncer con la edad. Los investigadores describen este fenómeno como cistopoyesis clonal. La cistopoyesis clonal plantea un gran desafÃo para las pruebas de ADN en orina porque estos análisis detectan mutaciones sin distinguir su origen, y las mutaciones que surgen de células normales podrÃan interpretarse erróneamente como derivadas del tumor, lo que darÃa lugar a resultados falsos positivos.