Avances en terapia génica basada en ARN: control del splicing, nanopartÃculas y plataforma de microARN
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Los investigadores informan avances en la terapia génica basada en ARN: una molécula pequeña aprobada por la FDA modula el splicing del ARN, las nanopartÃculas recubiertas de proteÃnas permiten una administración más segura y una plataforma de microARN se dirige al glioblastoma.
Investigadores han informado nuevos avances en la terapia génica basada en ARN, incluida una molécula pequeña aprobada clÃnicamente que controla con precisión la expresión génica mediante la modulación del splicing de ARN, nanopartÃculas recubiertas de proteÃnas para una administración génica más segura y una plataforma derivada de microARN para terapia oncológica multidiana. Estos enfoques abordan limitaciones clave de las terapias génicas existentes, que van desde el riesgo de alteraciones genómicas permanentes hasta las respuestas inmunitarias y la necesidad de un tratamiento oncológico combinado.
En un estudio publicado en Nature Communications, los investigadores describieron una estrategia para la regulación génica precisa mediante la modulación del splicing de ARN, utilizando una molécula pequeña aprobada clÃnicamente. Esta molécula, ya en uso clÃnico para indicaciones no relacionadas, puede reutilizarse para manipular los resultados del splicing al unirse a componentes especÃficos del complejo del spliceosoma. Esta unión desplaza el equilibrio del splicing, promoviendo la inclusión o exclusión de exones diana. A diferencia de las técnicas de edición génica que alteran el código de ADN, este enfoque centrado en el ARN permite un control génico reversible, ajustable y más matizado, sin cambios genómicos permanentes. La variación de la concentración y el tiempo de exposición de la molécula pequeña permitió respuestas graduadas en los patrones de splicing, que se tradujeron en cambios dependientes de la dosis en la producción de proteÃnas, confirmados en múltiples dianas génicas y tipos celulares. Las enfermedades genéticas causadas por defectos de splicing, como la atrofia muscular espinal o ciertas formas de fibrosis quÃstica, podrÃan beneficiarse de una modalidad capaz de restaurar los patrones de splicing normales, y los cánceres impulsados por isoformas aberrantes de splicing podrÃan sensibilizarse al tratamiento mediante el cambio selectivo de variantes de splicing. Los experimentos con células derivadas de pacientes demostraron la recuperación funcional del fenotipo de la enfermedad tras el tratamiento, con restauración de la función proteica normal. Los análisis transcriptómicos revelaron un alto grado de especificidad, con cambios de splicing no deseados mÃnimos más allá de las dianas génicas previstas, y los estudios de exposición crónica indicaron que las células mantienen la viabilidad y la función normal.
Por otro lado, cientÃficos de la Universidad de MÃchigan han desarrollado un método para administrar terapias génicas mediante nanopartÃculas recubiertas de proteÃnas. Las nanopartÃculas utilizan albúmina sérica como material de recubrimiento, sustituyendo a las nanopartÃculas lipÃdicas de base grasa utilizadas habitualmente en las vacunas de ARNm y las terapias génicas, que se han asociado con inflamación y toxicidad hepática. El equipo modificó con éxito múltiples tipos de células humanas —incluidas células de cáncer de hÃgado, renales e inmunitarias— cultivadas in vitro, encapsulando ADN o ARN mensajero que codifica la proteÃna verde fluorescente (GFP) en el interior de las nanopartÃculas. El recubrimiento proteico protege la carga genética y mejora la biocompatibilidad al reducir potencialmente las respuestas inflamatorias y el daño hepático. Las nanopartÃculas se fabrican mediante tecnologÃa de chorro electrohidrodinámico (EHD), en la que una solución de proteÃna y material genético se somete a un campo eléctrico de alto voltaje y posteriormente se recubre con polietilenimina, un polÃmero cargado positivamente que facilita la salida endosomal. A diferencia de los vectores virales, estas nanopartÃculas proteicas administran instrucciones genéticas sin integrar los ácidos nucleicos en el genoma del huésped, lo que reduce el riesgo de mutagénesis insercional. Debido a que los efectos genéticos son transitorios —el ARNm persiste durante dÃas, mientras que la expresión del ADN plasmÃdico puede durar varios meses— los protocolos pueden implicar dosis repetidas o administraciones de refuerzo. El equipo prevé la futura incorporación de elementos de edición génica CRISPR-Cas9 en estas nanopartÃculas para lograr modificaciones genómicas dirigidas y permanentes, lo que podrÃa establecer curas con una sola administración. Esta plataforma surge en medio de la preocupación de que las terapias virales aprobadas por la FDA administradas sistémicamente corren el riesgo de provocar infecciones y reacciones inmunitarias peligrosas, y de que los vectores virales puedan inducir inadvertidamente neoplasias malignas secundarias.
En una investigación sobre el glioblastoma, los investigadores demostraron una plataforma de terapia génica basada en subproductos accesorios derivados del procesamiento del microARN. La plataforma es capaz de transportar múltiples elementos funcionalmente diferentes, que se vuelven biológicamente activos tras su escisión de la secuencia primaria en la que están codificados. El único requisito para su ingenierÃa es la conservación de los sitios de escisión de Drosha, lo que permite la liberación adecuada de cada componente activo, ofreciendo un andamiaje flexible de tipo "plug-and-play" para la multidiana especÃfica de la enfermedad. Como prueba de concepto, el enfoque se validó en varios modelos de glioblastoma, el cáncer cerebral más mortal en adultos, lo que se tradujo en un efecto antitumoral altamente sinérgico. Este trabajo representa la primera vez que se observa que las secuencias accesorias que constituyen el componente de andamiaje de un gen de microARN persisten tras su procesamiento, lo que permite reconsiderar la estructura genética del microARN como vehÃculo para introducir una combinación de pequeños ARN no codificantes diversos y polifuncionales en las células. El diseño también permite la escisión de una estructura de aptámero de tamaño adecuado a partir de una secuencia más larga dirigida por la ARN polimerasa II, superando la limitación previa de que los aptámeros dependen de la ARN polimerasa III para su expresión intracelular; los investigadores utilizaron un aptámero contra p50 para demostrar esta estrategia.