Un andamio de cartílago sin células guía la regeneración ósea y acerca los injertos listos para usar
Investigadores desarrollaron un andamio de cartílago sin células que guía la regeneración ósea sin fuertes reacciones inmunitarias. El injerto listo para usar, probado en animales, podría sustituir a los costosos injertos específicos del paciente. Se están preparando ensayos en humanos.
Investigadores de la Universidad de Lund, en Suecia, han diseñado un andamio de cartílago sin células que guía al cuerpo para reconstruir el hueso dañado, según un nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. El trasplante promueve la curación ósea sin provocar fuertes reacciones inmunitarias y ha sido probado con éxito en modelos animales, mientras que ya se preparan estudios en humanos.
Cuando grandes secciones de hueso se destruyen o se extirpan tras un tratamiento oncológico, enfermedades articulares graves como la artritis reumatoide y la osteoartritis, o infecciones serias, el cuerpo puede tener dificultades para reparar el daño por sí solo. Los investigadores calculan que más de dos millones de personas en todo el mundo requieren procedimientos de injerto óseo cada año. Los tratamientos actuales suelen depender del uso de tejido o células del propio paciente, un enfoque costoso, que requiere mucho tiempo y puede aumentar la carga física que ya soportan los pacientes, además de elevar los costes sanitarios.
Para desarrollar el nuevo método, el equipo primero cultivó tejido de cartílago en el laboratorio y luego eliminó todas las células vivas mediante un proceso llamado descelularización. Esto deja la matriz extracelular, el armazón natural que proporciona soporte estructural y señales biológicas. Dado que el armazón permanece intacto, todavía contiene factores de crecimiento que pueden guiar a las células del propio cuerpo. Cuando se coloca en el lugar de la lesión, la estructura de cartílago restante actúa como un plano que ayuda al cuerpo a reconstruir el hueso dañado paso a paso.
La estructura de cartílago se basa en líneas celulares estables, bien controladas y reproducibles, y puede estimular la formación ósea sin desencadenar fuertes reacciones inmunitarias. Los investigadores la describen como un injerto prefabricado, 'listo para usar', que interactúa con el sistema inmunitario y puede reparar grandes defectos óseos. Dado que el material puede producirse con antelación y almacenarse, representa un paso importante hacia el futuro uso clínico de trasplantes de tejido óseo humano.
Un enfoque universal, no específico del paciente, en la ingeniería de tejidos con un proceso de fabricación reproducible ofrece importantes ventajas sobre los injertos específicos del paciente, costosos y que requieren mucho tiempo, señalan los investigadores. La siguiente fase de la investigación se centrará en evaluar el método en personas, a la vez que se amplía y estandariza la producción. Esto incluye decidir qué lesiones probar primero, como los defectos graves en los huesos largos de brazos y piernas, elaborar la documentación para la revisión ética y la aprobación regulatoria necesarias para realizar ensayos clínicos, y establecer un proceso de fabricación que pueda llevarse a cabo a mayor escala manteniendo la calidad y la seguridad.